La mayor parte del agua captada en España se destina a usos agrarios, gestionándose el agua de riego mayoritariamente a través de organizaciones de usuarios que con frecuencia toman la forma de comunidades de regantes. Su larga experiencia en la gestión colectiva del agua les confiere un papel estratégico en el entramado institucional para un uso eficiente de este recurso natural. Este libro estudia los elementos que intervienen en el modelo de gestión de estas organizaciones, poniendo el énfasis en los aspectos organizativos, mucho menos estudiados que los agrarios o los hidráulicos. Para ello, analiza una serie de comunidades de regantes de Aragón.
