Como profesor de filosofía y luego también de educación para la ciudadanía, la relación que estableció Ismael Grasa con los estudiantes acabó afectando a la que tenía con los textos y las ideas, y viceversa. Esa sutil transformación es la que cuenta Grasa en este libro, un cuaderno de la clase de filosofía, donde a base de deliciosos apuntes y al hilo de un debate en clase, una pregunta, una reflexión o una idea nos muestra cómo él se va convirtiendo en profesor y cómo sus ideas van siendo alteradas tras el contacto con la realidad, es decir, con sus alumnos.
