Este libro investiga en una serie de tallas románicas dedicadas a vidas de santos, localizadas en el Alto Aragón, que se cuentan entre las esculturas de contenido hagiográfico más antiguas del arte europeo. Y en otras singulares por su temática, poco común en la escultura románica monumental, que aportan abundantes datos sobre la vida política y cultural del reino de Aragón durante el siglo XII.
