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La Cofradía de la Luz. 100 años de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza

Varios Autores

2023.

118 páginas.

22

x 26 cms.

Libro

Depósito legal: Z-603-2023

Catálogo de la exposición «La Cofradía de la Luz. 100 años de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza«, del 18 de abril al 2 de julio de 2023, en la sala de Exposiciones Casa de los Morlanes, Pza. San Carlos.

La Sociedad Fotográfica de Zaragoza (SFZ), que ostenta desde 1997 el título de Real, comenzó su actividad oficial en 1923, y desde entonces ha desempeñado un papel fundamental en el fomento de la afición, la difusión y la enseñanza del arte fotográfico en la ciudad.

Ya unos años antes se habían producido algunos intentos por crear una institución semejante, entre ellos la aparición de la sección fotográfica del Ateneo de Zaragoza, de la que tenemos noticia desde 1900, o la Sociedad Fotográfica Aragonesa, fundada en 1904 y vinculada al establecimiento Photos, algunos de cuyos miembros formaron parte del núcleo fundacional de la SFZ.

El ambiente que se respiraba en Zaragoza en las dos primeras décadas del siglo XX favoreció la creación de una asociación estable, a imitación de otras que se estaban creando en el resto de España, si bien en ese momento seguía siendo una afición al alcance de una minoría con posibilidades económicas. El auge del excursionismo y el asociacionismo, vinculados a espacios de socialización y tertulia burgueses como los cafés, los casinos o los balnearios, la extensión progresiva de los medios de transporte privados, los progresos en la técnica fotográfica, la aparición de cámaras más manejables y económicas, la popularización del cinematógrafo, la generalización de la reproductibilidad impresa de la fotografía mediante el fotograbado¿ fueron algunos de los factores que favorecieron este proceso. Y también resultó decisiva la actuación de personas con especial empeño, imbuidos de espíritu regeneracionista y regionalista, que supieron aglutinar voluntades para crear organismos como el Sindicato de Iniciativa y Propaganda de Aragón (SIPA), que compartió socios, sede y actividades con la Fotográfica, y cuya revista Aragón fue durante décadas órgano difusor de sus actividades.

Los años de la Guerra Civil y las décadas inmediatas, correspondientes a la Autarquía y al momento más difícil de la Dictadura, constituyen lo que se ha llamado la ¿etapa oscura¿ de la Fotográfica. El miedo a la represión y a la censura motivaron, en general, un cierto anquilosamiento que buscó escapatoria expresiva en temas poco comprometidos. El aislamiento del país tampoco favoreció el progreso fotográfico, y solo los Salones Internacionales, que se siguieron celebrando sin solución de continuidad, y la circulación vigilada o clandestina de algunas publicaciones internacionales permitieron un cierto conocimiento de lo que se hacía en el exterior.

El Salón Internacional de Fotografía inició su andadura en el otoño de 1925, y desde entonces se ha venido celebrando sin interrupción hasta la actualidad. A punto de celebrar su edición número cien en el año 2024, es el certamen más longevo de los españoles y uno de los primeros a nivel mundial. Los salones han permitido ver en Zaragoza obras de autores de primer nivel y han favorecido de forma extraordinaria el aprendizaje y el gusto por la fotografía artística aficionada.

En torno a 1980, un grupo de jóvenes asociados de la Fotográfica intentaban recuperar el espíritu cineclubista amateur en el que algunos de sus miembros a título individual habían participado de forma muy activa desde la década de 1940.

Las décadas de 1960 y 1970 marcan un antes y un después en la historia de la Fotográfica. Fueron años de cambios, de evolución hacia planteamientos más innovadores y experimentales que acortaron la distancia con la fotografía internacional, tras el lastre histórico que habían supuesto las primeras décadas de la Dictadura. El impulso renovador de una nueva generación más informada de lo que sucedía fuera hizo posible que el panorama fotográfico zaragozano experimentara un auge extraordinario.