La publicación está dedicada a la Catedral de Santa María de Mediavilla de Teruel, cuyas imágenes han sido tomadas por Antonio Ceruelo y los textos corren a cargo de J. Beltrán y P. Hernández. En el libro prima la imagen sobre el texto para que los lectores descubran visualmente aspectos de la catedral que sólo la cámara fotográfica desvela en su plenitud, belleza y misterio.
