Cristina Martínez de Vega, nieta de Kautela, tras muchas indagaciones en el seno de su familia y en numerosos archivos, incluido el diario Heraldo de Aragón, recompone su trayectoria vital y profesional.
La intención de esta publicación es dar a conocer al fotógrafo zaragozano Francisco Martínez Gascón, Kautela, que durante un breve pero intenso periodo de tiempo produjo una importante obra fotográfica como reportero, sobre la que fue la guerra más fotografiada de la Historia. Esta muestra de su obra que ahora se publica, y que hasta la fecha se encontraba dispersa entre las páginas de las hemerotecas o en archivos de difícil acceso, es tan sólo una mínima parte de su ingente producción, entre la que destaca la realizada de 1937 a 1939 para Heraldo de Aragón. El libro se abre con un estudio del fotógrafo y su entorno, así como una descripción del origen del Archivo familiar Martínez Gascón. A continuación el catálogo recoge una selección de 97 fotografías digitalizadas a partir de los negativos originales, recopilación que es fruto de una doble e ingente labor de identificación y restauración
La guerra civil, desde el bando nacional, será el gran teatro de operaciones de Kautela, donde se movía a sus anchas con diversos salvoconductos, que Cristina Martínez de Vega ha recuperado. Sin embargo, el fotógrafo –que pertenece a la estirpe de Agustí Centelles, Díaz Casariego, Campúa, Luis M. Marín o el mismo Marín Chivite– tendría un más que interesante momento profesional en la Sublevación de Jaca, cuyas tomas se reprodujeron en estas páginas en 1930, aunque sin firma. Se reproduce una foto de Alfonso XIII en Zaragoza. Kautela «se desplazó hasta las ciudades de Huesca y Jaca y a las localidades de Ayerbe, Biscarrués y Cillas», y «cubrió el juicio» de los capitanes Galán y García Hernández tras el fracaso de la insurrección.
Del período 1930 a 1936 no se ha encontrado «ningún trabajo relevante». Tras el inicio de la contienda firmará varias páginas, entre ellas la portada del 24 de octubre de 1936, protagonizada por el general Ponte y varias del frente de Teruel. A partir de ese instante, la actividad de Kautela será incesante, porque pudo «circular libremente», y captó numerosos actos sociales y más o menos privados. «No se puede pasar por alto que el fotógrafo estuvo muy cerca del Movimiento y que, entre los años 1937 y 1939, acompañó al general Yagüe, uno de los impulsores y máximos representantes del falangismo». De esa cercanía del fotógrafo con el bando nacional, incluso de amistad en muchos casos, deriva la sensación de naturalidad y confianza de sus retratados.
El libro recoge su paso por el frente de Teruel, la batalla del Ebro en 1938; la entrada de Yagüe en Barcelona y el desfile de la Victoria, donde «se descubre el trabajo de un fotógrafo vivaz que dispara su máquina en la antesala de la toma de la ciudad de Barcelona, en sus calles, las celebraciones de civiles y militares y el discurso de Yagüe en la plaza de Cataluña»; el desfile de la Victoria en Madrid, el 19 de mayo de 1939, así como un extenso y sugerente reportaje sobre el torero Manolete en varias plazas: Calahorra, Zaragoza y Calatayud
