El periodista Conrad Blásquiz Herrero repasa en este libro la intensa trayectoria de Labordeta desde sus inicios en la política y recuerda los principales sucesos y debates sociales durante las dos legislaturas que permaneció en Madrid como diputado: los planes de trasvase del Ebro, la guerra de Irak, la tragedia del Yak-42 o el ya histórico «a la mierda» que lo cambió todo.
El 5 de abril de 2000, con sesenta y cinco años recién cumplidos, en lugar de jubilarse, José Antonio Labordeta inició una nueva aventura en el Congreso de Diputados. Fue un parlamentario atípico: profundamente progresista, amante de su tierra y defensor de una España plural, mantuvo siempre abierta la puerta de su despacho a las demandas y peticiones ciudadanas. Humanizó la política. Ese fue su legado.
Este libro recorre la intensa trayectoria de Labordeta desde sus inicios en la política, fundando el Partido Socialista de Aragón o el periódico Andalán, y recuerda los principales sucesos y debates sociales durante las dos legislaturas que permaneció en Madrid como diputado: los planes de trasvase del Ebro, la guerra de Irak, la tragedia del Yak-42 o el ya histórico «a la mierda» que lo cambió todo.
Con prólogo de Paco Pacheco, su mano derecha en aquellos años, y con testimonios de compañeros en el hemiciclo como José Luis Rodríguez Zapatero (expresidente del Gobierno), Ana Pastor o Iñaki Anasagasti, así como de su viuda, Juana de Grandes, y de sus hijas, estas páginas retratan la personalidad de un hombre polifacético —que fue, además, cantautor, escritor, poeta y presentador de televisión— muy querido por la sociedad aragonesa y española. Un diputado elegido por el pueblo y que luchó en todo momento por defender los intereses de ese pueblo.
