No es está una novela “fácil”; algunos lectores podrían sentirse agredidos por tanto sexo y tan explícito; y otros, por la manera tan cruda de mostrar enfermedades y hospitales. Pero Islas flotantes satisfará a muchos otros lectores por esas mismas cuestiones: por cómo muestra el sexo y por cómo muestra la enfermedad. Sin tapujos, sin eufemismos. Y con una prosa tan apabullante como extraordinaria.
Este libro está lleno de preguntas… de sueños, pesadillas y fantasías. Lo grotesco se mezcla con lo poético en cada fragmento, en cada secuencia. El placer y el dolor como cara y cruz de la moneda de la vida. Islas flotantes es una novela sobre el cáncer, descrito en su más desnuda presencia, con sus tubos, sus hospitales y enfermeras, su olor a lejía y orines, su muerte sucia. La traducción de esta obra y el postfacio a la misma se debe al aragonés Antonio Ansón.
Islas flotantes
Joyce Mansour
