Lo expresado en estas páginas, es fruto del estudio, de la práctica y de la constancia, y consecuencia directa de la perseverancia sin límites; no obstante, estas actitudes sin una base donde sustentarlas, podrían haber seguido otros caminos distintos al Trabajo Social, como cualquier emprendedor, haber puesto el esfuerzo en otras actividades; pero no, la base de sustentación fue el entusiasmo por la profesión, el interés en conseguir otras formas de relación y actividad profesional, un querer abrir horizontes nuevos, un reto a la no injerencia de otras profesiones…, en realidad, un sinfín de motivos que bien han merecido el esfuerzo.
