El manuscrito de un libro inédito, redactado hace doscientos años por un economista aragonés, desconocido hasta la fecha, Juan Polo y Catalina, descansa desde principios del siglo XIX en la British Library.
Crítica despiadada de las ideas de los fisiócratas y de quienes la defendían en España, tenía la intención de sacar a los escritores y políticos del país del principal error cometido, el abandono de la industria. Las ideas expuestas en aquel libro constituyen una de las primeras introducciones críticas de las obras de Adam Smith y J. B. Say en España.
