Se analizan, en este trabajo, las consecuencias que la violencia de género produce en las mujeres. Con la aplicación de un programa de buenas prácticas, se intenta corregir y compensar los desajustes producidos, que afectan al rendimiento en cualquier ámbito vital de la mujer. Se pone de manifiesto la importancia clave que tiene la Orientación y la Formación para el desarrollo personal igualitario, así como se defiende la utilización de una cultura del razonamiento, que conduce a una situación de igualdad de oportunidades, frente a otra cultura basada irracionalmente en la discriminación y prejuicios por razón de sexo y género.
