Paredones de fusilamiento, fosas comunes, cárceles clandestinas o campos de concentración forman parte del paisaje que observamos cada vez que nos asomamos a la ventana de nuestra pasado reciente. Un pasado de violencia, de trauma y de terror que invade de polémicas el presente y que nutre las memorias colectivas de Guerra Civil española. Frente a esa visión desdibujada que habla de violencias coyunturales, espontáneas o irracionales, este libro plantea las asimetrías, las lógicas, los fines y los límites de unas políticas de terror y exterminio supraindividual que marcaron a fuego el siglo XX español.
