“Detrás de esta novela que Javier Bel ha rescatado tan oportunamente del olvido me parece descubrir al maestro nacional Juan José Mir Vallés, que con la escritura de Grivas y tordos no sólo quiso reflejar las gentes, los paisajes y las costumbres del pequeño rincón turolense donde ejerció su profesión y de los que ya nunca podría desprenderse en el futuro. A la altura en que la redactó, no es un mero ejercicio literario para llenar sus horas de ocio, sino todo lo contrario: un testamentario de fe en el sentido de su quijotesca labor pedagógica entre las gentes de La Cañada…” (José Luis Calvo Carilla)
