Frente al cierzo. Once ciudades aragonesas es el relato de un peregrinaje ciertamente rocambolesco y es un cuaderno de impresiones y es un libro de libros y de gentes. Julio José Ordovás recorre carreteras solitarias, conquista castillos encantados, se adentra en pasadizos subterráneos, visita museos, iglesias y ermitas que a veces le reciben con las puertas cerradas y, cuando le vence el cansancio o la pereza, se tumba a la sombra de la torre mudéjar y se queda dormido con un ojo abierto y otro cerrado, como un perro vagabundo.
Alcañiz, Albarracín, Daroca, Calatayud, Borja, Tarazona, Caspe, Jaca, Barbastro, Monzón y Fraga son las ciudades en las que el autor se ha adentrado, encontrando algo de lo que andaba buscando, bien en la historia o bien en la Literatura.
