Biografía que rescata la figura poliédrica del orador, político, animador cultural, crítico y escritor Faustino Sancho y Gil, que sigue siendo muy desconocida para todos. Todos sus biógrafos (Lacadena, Gómez Uriel o Moneva) enumeran sus incontables trabajos políticos y culturales, sin olvidar al hombre de corazón generoso, sensible a la amistad, agradecido y modesto, leal en sus acciones, pero siempre severo en el cumplimiento de sus deberes.
Sancho y Gil perteneció a todas las Sociedades zaragozanas de su tiempo, en la primera fila, siempre generoso con su tiempo, con su dinero y con su saber. Participó en la vida política desde sus convicciones republicanas y católicas. Sus obras no son fáciles de encontrar ni de leer.
Su vida, sus trabajos y sus obras estuvieron siempre dedicados con entusiasmo a Aragón. Su temprana muerte, que echó por tierra proyectos y realidades, nos privó de sus mejores obras de madurez. La memoria nos permite ser generosos con los buenos hombres, como Faustino Sancho y Gil, un hombre ocupado y preocupado.
Sancho y Gil perteneció a todas las Sociedades zaragozanas de su tiempo, en la primera fila, siempre generoso con su tiempo, con su dinero y con su saber. Participó en la vida política desde sus convicciones republicanas y católicas. Sus obras no son fáciles de encontrar ni de leer.
Su vida, sus trabajos y sus obras estuvieron siempre dedicados con entusiasmo a Aragón. Su temprana muerte, que echó por tierra proyectos y realidades, nos privó de sus mejores obras de madurez. La memoria nos permite ser generosos con los buenos hombres, como Faustino Sancho y Gil, un hombre ocupado y preocupado.
