Una tranquila tarde jugando al dominó –claro que, como siempre, ganaba Marijuli-, de pronto se abrió la puerta de la habitación y apareció Nicasi Urgull exhibiendo la cara de las desgracias. ¿Qué pasaba? Pues que su tío, el dibujante de historietas creador de Superbarrio, ¡había desaparecido sin dejar rastro! Marijuli no estaba por la labor, pero Urgull insistió tanto que tuvimos que tomar cartas en el asunto.
