La obra se conforma con la participación de veintisiete escritores españoles e hispanoamericanos, que ofrecen una antología de relatos húmedos, en los que el único denominador común es el agua. Entre los relatos hay un homenaje a un autor a través de Las barcas, un cuento excepcional del maestro ya desaparecido Jesús Fernández Santos, enorme escritor de la Generación de los 50, que entre sus numerosos premios logró el Nacional de Cuentos. Junto a él, el académico José María Merino y el escritor y bibliófilo José Esteban se fijan en las sirenas, Merino durante un día de pesca y Esteban se remonta a los tiempos de Felipe II. El Premio Nacional de Literatura Raúl Guerra Garrido da pistas para pescar en Cuaresma. Escritores panameños y de todos los puntos de la península se mojan en cauces, lagos, mares y charcos para demostrar que el agua puede ser tan necesaria como la tinta y regalan al lector un panorama diverso de estilos y puntos de vista, siempre con el afán de la buena literatura, la que más enseña y divierte.
Entre los autores que conforman la antología, se encuentran los aragoneses Virginia Aguilera (“El infiernillo”), Eva Balaguer-Cortés (“El depredador del pantano”), José Luis Blasco (“La dama del sueño”), Santi Blasco (“Comida para gatos”), Marisa Fanlo (“Lo que el hombre teme”), Julia Pérez Gallego (“¿Caballo, ave mujer?”), José Manuel González (“Rabdomancia”), Pedro M. Híjar (“El pozo del moro”), Gema Pérez Labarta (“Papel mojado”)José Luis Miragaya (“El arcón congelador”) y Ana María Rocañín (“Paseo en azul marino”).
