Todos los días del año se ven cordadas de escaladores por sus rutas, escaladores que vienen de todas partes de España y de todos los países del mundo en los Mallos de Riglos. La belleza de sus escaladas, los cómodos accesos, el atrevido paisaje que rodea al escalador, los inesperados rincones y, sobre todo, un vacío sobrecogedor, hacen las delicias de los escaladores. Pero antes hay que conocer los secretos de sus paredes y las técnicas para poder descubrirlos. Y para este fin, esta guía será la mejor de las herramientas.
