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El Valle de Tena. Apellidos, casas y labores tradicionales

Juan J. Guillén Calvo

2000.

324 páginas.

15

x 21 cms.

Libro

ISBN: 978-84-09-21304-7

El Valle de Tena tiene una extensión de unos 300 kilómetros cuadrados, pero la población ha disminuido, al construirse los embalses de Búbal y Lanuza, el total de habitantes disminuyó, desaperecieron cuatro pueblos: El Pueyo (parcialmente), Saqués, Búbal y Lanuza. En los años sesenta cuando la agricultura y la ganadería de montaña resultaban claramente insuficientes para el sostenimiento de la población con unas necesidades paulatinamente crecientes, ante la mejora del nivel de vida genral del país, se produjo un descenso de la población y un mayor número de casas quedaron deshabitadas. Sin embargo, la apertura de las estaciones de esquí de Formigal y Panticosa ha contribuído a fijar la población y aumentarla en los últimos años, dado el considerable aumento del nivel de vida y la creación de puestos de trabajo que estas estaciones han aportado al Valle.
En cuuanto a la economía, hasta los años setenta ha estado basada tradicionalmente en la ganadería y agricultura, pero el ganaddo en cifras ha disminuido de forma muy notable. La economía de hoy se basa exclusivamente en la ganadería y el turismo.
El Valle, más que el pueblo, encerraba un sistema de actividades socio-económicas con centro e gravedad en la ganadería, que generaba relaciones de interdependencia local y de organización del trabajo capaces de constituir una autonomía más o menos cerrada, una unidad territorial autónoma. El Valle de Tena convivió con los valles de la vertiente francesa del Pirineo, que tenían una organización similar en muchos aspectos y que participaban de unos acuerdos comunes con los valles del Pirineo español para el aprovechamiento de los pastos de ambos lados de la cordillera.
En la unidad territorial que esel valle, está cada uno de los pueblos, el núcleo de mayor pertenencia e identificación. Un habitante del Valle, por encima de ser del Valle, es de su pueblo, lugar en el que se identifica más plenamente. El pueblo es una unidad histórica, es una institución social y económica, normalmente con gran cantidad de lazos sanguíneos entre sus habitantes, que está basada en la necesidad de una solidaridad común y una integración de todas sus gentes en la tarea de la propia subsistencia y del uso ordenado de sus medios para conseguir esta subsistencia.

Juan José Guillén, natural de Panticosa, ha sido profesor de inglés y de español a lo largo de toda su vida, en España y en EEUU. Desde su jubilación se ha dedicado a desentrañar algunos aspectos de la Onomástica y Toponimia del Valle de Tena.