La historia del Valle de Ansó ha estado determinada por su situación geográfica como espacio frontera, al localizarse en el extremo noroccidental de Aragón y limítrofe con Navarra y Francia. Esta situasción territorial género múltiples enfrentamientos con sus vecinos. Los primeros pobladores de estos valles se vieron obligados a luchar por consentir un «espacio vital» que les permitiese desarrollar su modos de vida. Para ello tuvieron que compètir y desarrollar complejos pactos con sus vecinos tanto franceses como navarros e incluso con los propios valles aragoneses. Estos pactos conocidos como Tratados de Unión y Paz, o Facerías, han sido reconocidos como modelos de convivencia, en los cuales la palabra, frente a las armas, se convieret en el principal instrumento para conseguir la paz. Evidentemente son un modelo a seguir.
