Esta muestra es una colección privada de 47 obras de Eduardo Laborda e Iris Lázaro que exhiben el valor del retrato en Aragón, el jefe del Servicio de Cultura, ha destacado la relevancia de esta muestra por tres aspectos que la singularizan: “Por una parte, se trata de una exposición únicamente de retratos; segundo, reúnen un importante conjunto de obras de destacados pintores aragoneses o vinculados con Aragón y, por último, destaca por ser una colección privada que se expone por primera vez”.
Con la llegada del siglo XIX los protagonistas de los retratos dejaron de pertenecer únicamente a la élite social, para dejar paso a personas de cualquier clase.
De este casi medio centenar de ejemplares, tres son fotografías retocadas, 20 dibujos a lápiz, carbón, tinta o aerógrafo y 24 pinturas al óleo que muestran, todas ellas, el valor del retrato en Aragón.
