Tras una prolongada estancia en Sudáfrica, los Mortimer vuelven a ocupar su antiguo y destartalado palacio en las afueras de Kensfield… Poco después, una serie de extraños y horribles sucesos comienza a alterar la quietud de la apacible ciudad británica: en el cementerio, las sepulturas más recientes han sido profanadas y los cuerpos que en ellas reposaban han desaparecido… Desconcertada, la policía se muestra incapaz de ofrecer una explicación convincente.
