Una mañana Inés le propuso a Guillén una idea: serían muy pequeños para iluminar y colorear ellos solos todo el inmenso cielo pero…
¡Sí que lo intentarían en su pequeño jardín!
Esta aventura nació de un libro viajero… si, si, de esos que se llevan los niños de infantil en los colegios.
Así que se podría decir que esta a ventura nació por y para nuestros hijos, porque si algo nos consideramos sobre todas las cosas es, padres… ¡esa gran palabra!
Una vez que tuvimos la idea, decidimos darle forma, queríamos que este cuento fuese “nuestro cuento” así que nos pusimos manos a la obra para buscar un ilustrador que fuese capaz de dibujar lo que nosotros teníamos en la cabeza y así encontramos a Francesca.
La edad recomendada para este cuento es a partir de 5 años.
