Este número presenta un monográfico sobre Bielsa y Aure, valles vecinos separados por murallas y crestas montañosas que han contribuido a preservar su naturaleza, cultura y patrimonio oral. El túnel de Bielsa ha sido el cordón umbilical que ha permitido que las relaciones entre ambas vertientes fuesen más fáciles y fluidas, si bien han compartido historia y vida desde tiempos inmemoriales. Los núcleos pequeños de ambos lados se mimetizan con la naturaleza desbordante y salvaje que les rodea. Alta montaña, numerosos lagos, circos glaciares y bosques de pino negro dan cuerpo al atrayente paisaje.
Asimismo, otros artículos tratan de la Feria del libro pirenaico a celebrar en Boltaña, de los tres refugios sitos alrededor del Posets, la vuelta a Punta Suelza en Chistau-Bielsa, la ruta de los ibones desde Biadós o al ibón del Sen desde San Juan de Plan.
