La expresión “crisis del Parlamento” ha venido en el lugar común por antonomasia de la mayoría de los estudios sobre el presente y el futuro de la institución que representa la voluntad democrática del pueblo. No es fácil discernir si esa crisis es la enfermedad que hoy aqueja a las democracias constitucionales o si es solo un síntoma de otros males más profundos, pero en lo que sí podemos coincidir quienes, de un modo u otro, nos dedicamos a lo parlamentario es que una de las principales causas de esa crisis radica en la pérdida de la centralidad política del Parlamento.
Esta publicación ha sido galardonada con el X Premio»Manuel Giménez Abad» para trabajos de investigación sobre el Parlamento (2019).
