Las ciudades son el paisaje humanizado por excelencia y constituyen la máxima expresión de la transformación del medio natural por la acción del hombre. El efecto más perceptible es el desarrollo del fenómeno conocido con «isla de calor urbana», que se define por la mayor temperatura del aire del interior de la ciudad en relación con el espacio rural circundante. En la ciudad de Zaragoza la temperatura en el interior urbano es con mucha frecuencia 1 o 2 ºC más elevada que en el entorno y, en ocasiones muy puntuales, ha llegado a superar los 8 ºC. De igual modo, la urbe altera la humedad relativa y tiende a generar una verdadera «isla de sequedad», con valores entre un 12 y un 15 % inferiores a la humedad existente en las áreas rurales inmediatas. Esta investigación analiza los patrones de comportamiento temporal y espacial de ambos fenómenos, junto con sus factores condicionantes, y explica la actual evolución del clima por la incidencia que el aumento de exposición a episodios de temperaturas elevadas tendrá sobre la intensidad y el efecto isla de calor.
Los autores son climatólogos que han formado parte del Grupo de Investigación del Clima de la Universidad de Zaragoza y que desarrollan su actividad en diferentes centros de investigación: José M. Cuadrat Prats, catedrático de Geografía, Universidad de Zaragoza; Miguel Ángel Saz Sánchez, profesor contratado doctor, Universidad de Zaragoza; Sergio Vicente Serrano, profesor de investigación del Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC; Roberto Serrano Notivoli, investigador Ramón y Cajal, Universidad de Zaragoza; Ernesto Tejedor Vargas, investigador Marie Curie en el Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC; Samuel Barrao Simorte, contratado postdoctoral, Universidad de Zaragoza.
