Mediados de los años noventa. Serafín Galindo, uno de los empresarios más conocidos del país, desaparece misteriosamente. Quizá ha sido secuestrado. Tal vez haya muerto. Todos quieren conocer la verdad. Pero la verdad es mucho más enrevesada de lo que nadie imagina. Un jovencísimo Fermín Escartín, el detective zaragozano al que ya conocimos en La Tuneladora, se enfrenta aquí al primer caso de su carrera como investigador privado, donde se las habrá de ver con una mente criminal tan brillante como la suya, con la sola ayuda de su viejo amigo, el comisario Damián Souto.
