El conjunto de localidades que se extienden bajo las faldas de la Sierra Ferrera y su promontorio, la Peña Montañesa, representa un modelo lingüístico muy uniforme y prácticamente similar al utilizado en A Fueba y las aldeas más conservadoras de Sobrarbe, siendo el puente de unión entre el chistabín y el fobano. El presente trabajo es el resultado de varios años de investigación en la zona de Baixo Peñas. En él se recoge un amplio vocabulario y una descripción de los principales rasgos fonéticos, morfológicos y gramaticales de la zona. Se consigue así una aportación al conocimiento global del aragonés desde el estudio de una zona no investigada hasta ahora, donde todavía se ha conservado un patrimonio lingüístico muy rico que refleja la cohesión y unidad de la lengua en los tiempos en que el deterioro poblacional, cultural y lingüístico no había aún asolado nuestras comarcas pirenaicas.
