Siglo XIII. Reino viejo de Aragón. Izarbe, joven catalana de la Provenza, y Edecier, aragonesico del Prepirineo, se encuentran y se enamoran. Separados contra su voluntad, se empeñan en reencontrarse mientras buscan un porvenir mejor para sí y los suyos. La novela comienza en Salinas de Jaca y Asabón y se desarrolla entre el alto Prepirineo y las penúltimas estribaciones de la Sierra de Alcubierre. De fondo, Jaime I conquistará tierras y corazones, la nobleza solidaria y levantisca, mudéjares, judíos y cristianos, albigenses en desbandada, frailes asilvestrados y templarios herméticos, espeluncas, abadías, castillos y reyertas.
