Especialmente los países federales o políticamente descentralizados se enfrentan a una dinámica permanente entre los polos unidad versus diversidad y/o centralización versus descentralización. No obstante, estas tensiones no se expresan en solamente en clave constitucional, sino que reflejan una realidad política que se manifiesta de manera permanente en el proceso de toma de decisiones y la diversidad del desarrollo económico.
Mientras en Latinoamérica la tendencia ha sido tradicionalmente hacia un fortalecimiento del poder federal, y en España se ha vivido un proceso de descentralización importante durante los lustros pasados, en los últimos años esta realidad parece haberse invertido, y se pueden observar tendencias de descentralización en Latinoamérica y una re-centralización en la península ibérica.
Aunque las causas de estas dinámicas son variadas (exógenas y endógenas), el contexto histórico y la igualdad y diversidad económica son variables importantes que permiten explicar estos fenómenos. Especialmente, los problemas económicos han sido históricamente considerados como causas de la centralización, mientras que el desarrollo económico desigual en un país fue considerado como causa de demanda hacia una mayor descentralización. Esto es una parte de la moneda la otra cara son los problemas estructurales en el diseño de la organización territorial y el reparto de competencias, que pueden provocar problemas de eficiencia por duplicidades y la falta de transparencia en el ejercicio de las responsabilidades.
