Al tiempo que pasa de la infancia a la edad adulta en una España en pleno proceso de apertura tras la Transición, en el interior de Ángel, el protagonista de Derecho natural, late la imperiosa necesidad de dotar de sentido a las cosas, de encontrar un orden, dado que su familia ha sido un modelo de inestabilidad y desorden. El padre, errático actor de películas de serie B e imitador de Demis Roussos, tiene una irrefrenable tendencia a la huida. Sus apariciones y desapariciones estelares dejan huellas invisibles pero indelebles en cada uno de sus cuatro hijos. La madre, por su parte, es una mujer enamorada que, harta de creer en él, tendrá que hacer esfuerzos sobrehumanos para tomar las riendas de su propia vida en una España que aún no ha despertado del todo del franquismo. A través de la voz conciliadora de Ángel, que estudiará Derecho y buscará una reconciliación con el padre, nos asomamos a la Barcelona de los años setenta y al Madrid de los ochenta.
Derecho natural recoge en su título aquellos años en que se empezó a construir un desarrollo legislativo pleno, en abierta contradicción con el largo tiempo en que no había coincidencia entre derecho y justicia.
«¿Cómo se resume una vida?», se pregunta el narrador en un momento dado. Según dónde se coloque el punto final, ese resumen adoptará la forma de drama o de comedia. En la reconstrucción que él hace, comedia y drama conviven en una intimidad inextricable que una y otra vez nos lleva de la emoción a la risa.
En sus páginas se reflejan la Barcelona de los Setenta y el Madrid de los ochenta, escenario por los que transita una familia que simboliza los tropiezos de la primera generación nacida en democracia. Las leyes aún están por escribirse y la sociedad camina hacia un futuro del que cada uno a su manera desea ser partícipe.
Galardonado, como se ha dicho y entre otros, como los premios Nacional de Narrativa, de la Crítica y de las Letras Aragonesas, Ignacio Martínez de Pisón retrata en esta novela una época de cambios e incertidumbres. Maestro en la narración de lo próximo y lo cotidiano, que recrea con un sabor y una soltura al alcance de muy pocos, Martínez de Pisón vuelve con una novela en la que la alegría y la desdicha conviven en una intimidad inextricable.
