El actual barrio de las Delicias ocupa el sur occidental de la ciudad de Zaragoza entre las carreteras de Logroño, la Avenida de Valencia, el ferrocarril y la avenida de la Hispanidad. Este gran espacio es el resultado de la amalgama de pequeños núcleos de población con un pasado diverso: el barrio de la Romareda que debe su origen al ferrocarril y las estaciones; el barrio privado de Las Delicias; la ciudad Jardín y el barrio de Salamanca que responden a un ensanche ordenado de la ciudad ya en el siglo XX; y el barrio de la Bozada, que se desarrolla a finales de los años treinta de ese siglo y que aún hoy tiene un carácter semirural. Todos estos terrenos, se agrupaban a finales del siglo XVIII bajo la denominación de La Romareda y Miralbueno y, siguiendo las noticias aportadas por Ignacio de Asso (1798), eran áreas agrícolas dedicadas al cultivo de la vid y del olivar y estaban regadas por la acequia de la Romareda y el Canal Imperial. este pasado agrario trazo una red de caminos, como el Terminillo o el de la Mosquetera, necesarios para la comercialización de sus productos. Estos permanecieron incluso cuando el barrio fue ocupado por las industrias como las huellas históricas de este pasado rural. Sin embargo, su desarrollo urbano, ya en los años 60 del siglo XX, los transformó en grandes avenidas como sucedió con la prolongación de la avenida de Gómez Laguna.
Esta especialización agraria convivió y se modificó lentamente con la llegada del ferrocarril allá por la década de 1860. La viejas estaciones, que desde ese mismo momento se levantaron en las Delicias, condicionaron su desarrollo urbano al ejercer como frontera y limitar su contacto con el resto de la ciudad. pero al mismo tiempo, el ferrocarril se convirtió en un factor importante de localización industrial y su presencia atrajo a este sector de la ciudad a destacadas empresas zaragozanas y aragonesas pero también a un sinfín de pequeños talleres y almacenes que le imprimieron un perfil marcadamente industrial.
