El libro se edita coincidiendo con la festividad de san Braulio. En un primer capítulo se ocupa de la persona de Braulio de Zaragoza, patrón de la Universidad de Zaragoza, de su buen hacer y de la biblioteca que reunió. Seguidamente, el libro se centra en el antiguo edificio universitario, de los daños sufridos durante la guerra de la independencia, de los hechos que allí ocurrieron en ese periodo y de su trágico final, derrumbado por el abandono al que fue sometido ya a finales del s. XX.
