Esta obra es una audaz revisión de la vida de Gracián. Prueba por vez primera sus orígenes judeoconversos y clarifica su relación y postura frente a la Compañía de Jesús. Propone además las claves que permiten confirmar su perspectiva fundamentalmente disidente o heterodoxa con respecto a su tiempo en el ámbito moral, social, político y religioso. Asimismo, examina qué piensa Gracián de la amistad. A partir de ahí desvela el sentido más profundo de El Criticón, que resulta extraordinariamente sorprendente y para algunos puede que hasta escandaloso.
