Y es que supongo que el autor ha descubierto que el alma está en el mismo nacimiento de las palabras, esas que solo los humanos podemos comprender. Las palabras son lo más importante que una persona posee. También los abrazo son importantes ¡Y los dibujos! Porque las ilustraciones que ha realizado Mar Villar son el complemento ideal para esta lectura.
En el segundo cuento, Sopa de Amor a la Topolinooff, conoceremos a la Señora Topolinova, que está nerviosa como una novia el día de su boda ¡Regresa Anatoli! Su querido astronauta que cree que ha visto todo en sus viajes espaciales, pero no ha visto nada comparado con el firmamento que juntos verán al darse un nuevo beso.
El tercer cuento nos habla de La Signorina Limoncelli, sí, “aquella chica rubia y despampanante que olía a limones y anunciaba perfumes de violeta, la misma que bebía champán del caro en las fiesta de copete de Cinecittá”. Las niñas soñaban con ser como ella Pero… ¿Qué ocurrió con Monna Limoncelli?
El Estreno Bedemille, el último de los cuentos, en la que el autor nos sorprende con la estupenda historia de Olegario Bedemille, donde volveremos a encontrarnos con es resto de los personajes.
En las páginas finales, una serie de códigos QR nos permiten es cuchar los cuentos narrados por su propio autor, que es también actor y locutor.
