Cuadro natural es un intercambio entre creadores y entre formas de expresar lo volátil y lo duradero. Se concreta en una “conversación” entre escritores y artistas, que se proveen recíprocamente de diferentes soportes en los que plasmar sus ideas. En el fondo de todo está darle la vuelta al concepto clásico de “ilustración”. De este modo, los artistas han elegido un soporte-papel en el que expresar lo que les apetecía, y se lo han ido pasando de uno a otro, del escritor al artista plástico, interviniendo cada vez según se ocurra en la convivencia pero cumpliendo ciertas normas: el escritor sólo podrá escribir directamente allí de su propia mano (nada de ordenador) y el artista plástico se verá negado de la posibilidad de hacer nada que no sea añadir elementos a pegar (nada de dibujar con la mano). Condiciones básicas para las intervenciones. Luego, es indefinido el tiempo que cada uno pase con el “librito-cuaderno” con tal de que se dé el intercambio. El resultado ha sido una especie de libros-objeto creados a dos bandas: en el fondo son historias vividas por los dos durante un tiempo determinado.
