Cuando el 8 de abril de 1959 se inauguró el Canal de Bardenas, la faz del municipio cambió radicalmente. El 50º aniversario de aquellos hechos ha servido, en primer lugar, para recordarlos y rendir homenaje a la memoria de los pioneros, de los colonos fundadores. En segundo lugar para constatar el agotamiento del modelo surgido de la colonización franquista. En tercer lugar para crear el Plan Estratégico de Desarrollo de los Pueblos de Ejea realizado con la participación de todo el tejido social y económico. Este libro, que pone punto final a la conmemoración, es un buen reflejo de todo ello.
