Poseedoras ambas autoras de una lengua versátil y de un atractivo numen, los poemas de Inés Ramón y Reyes Guillén propugnan un hondo lirismo cuya intimidad revela un ponderado desprendimiento del ego sum y la pertenencia de las dos a un rico y luminoso simbolismo armado por un verbo muy singular, alejado por completo de la descripción realista y de la anécdota banal.
