Manuela es estudiante de periodismo. Vive en una ciudad que no es Madrid ni Barcelona. Le gusta la literatura, salir de fiesta con sus amigas, enamorarse, fumar. En la primera juerga del curso conoce a Cedric, un erasmus belga equilibrista, que le enseña a caminar sobre la cuerda y sufre problemas de depresión.
Durante los veintiocho capítulos que componen esta historia, fragmentos que no siguen un orden secuencial ni cronológico, Manuela intenta mantener el equilibrio entre las fiestas y las primeras responsabilidades laborales; entre el amor y el sexo y entre la alegría de la vida y la amenaza de la muerte.
La periodista Ester Berdor ha escrito una novela, ambientada en la época universitaria, que es además un tratado de poesía en veintiocho capítulos.
