La ciudad de Bilbilis, encaramada en los cerros de Bámbola, San Paterno y Santa Bárbara, vigilante del Jalón y los accesos a la Meseta, es uno de los principales yacimientos arqueológicos de Aragón. El recorrido por sus edificios nos transporta a lo que fue una pequeña ciudad acomodada de provincias de la que dependía un amplio territorio. De origen celtibérico, su municipalización supuso una costosa transformación urbana en época augustea, apoyada y fomentada por las pujantes élites locales.
