Muchos autores cristianos del siglo XVI acostumbraban a entrar en polémica con un enemigo y, a la vez, pretendía atraer a los lectores a su causa. Para ello recurrían a mecanismos retóricos encaminados a resaltar su honestidad y sinceridad en la interpretación escriturística. En este ensayo, su autora nos introduce con enorme claridad a aquellos pasajes de las obras de Servet que revelan cómo el gran humanista pretendió construir un “ethos” (es decir, una imagen honesta de sí mismo) para persuadir y convencer a todos los cristianos de que el tiempo de la “restitución” del cristianismo a su pureza original había llegado.
