Aurelio Vallespín Muniesa
“Partiendo de que ha existido una evolución discontinua de la tensión entre el espacio pictórico y la superficie pictórica se puede explicar la obra de esta exposición: La superficie se testimonia a través de la materialidad de la parafina, y esta se enfatiza mediante las bandas, pero al ser horizontales evocan la línea del horizonte y nos remiten también al espacio. El espacio a su vez se manifiesta como un fluido denso o una atmósfera densa, donde también influye la materialidad, ya que cuanta mayor sea la densidad, la sensación de penetrar en un espacio infinito y sin límites será más evidente, siempre por supuesto que exista luz”.
“Las pinturas explicadas de este modo parecen un proceso intelectual, fruto de un proceso racional, pero está lejos de la realidad, es el resultado de unas intuiciones. Mientras que el texto resulta de una intelectualización posterior a la materialización de estas intuiciones pictórica; que por supuesto a su vez, son el germen de nuevas visiones que se volverán a materializar en pintura”.
