Libro de la exposición de Augustus MMXIV, celebrada en el museo de Zaragoza del 18 de mayo de 2014 al 5 de abril del 2015.
Corresponde al legado de Augusto en la Comunidad de Aragón. Dotó a estos territorios de una organización del territorio en aras de una mejor explotación económica, la configuración de un sistema viario altamente eficaz, y sobre todo la conformación de las ciudades como la máxima expresión del bienestar ciudadano y el confort de los espacios habitados.
Esta exposición desea transmitir a partir del patrimonio material la magnificiencia de los edificios públicos, la eficacia de las vías de comunicación, o el trasiego económico de Caesar Augusta, la capital del convento jurídico cesaraugustano de dimensiones portentosas, a cuya sede acudían los representantes de no menos de cincuenta comunidades a dirimir pleitos.
A través de un centenar de objetos de toda clase podremos conocer el sentir cotidiano de la más antigua colonia aragonesa, contemplando desde los juegos de los niños, a las creencias de los mayores, desde los casi secretos enterramientos de los neonatos bajo el suelo de las casas, a las orgullosas estelas funerarias incorporadas por los nuevos habitantes itálicos.
Corresponde al legado de Augusto en la Comunidad de Aragón. Dotó a estos territorios de una organización del territorio en aras de una mejor explotación económica, la configuración de un sistema viario altamente eficaz, y sobre todo la conformación de las ciudades como la máxima expresión del bienestar ciudadano y el confort de los espacios habitados.
Esta exposición desea transmitir a partir del patrimonio material la magnificiencia de los edificios públicos, la eficacia de las vías de comunicación, o el trasiego económico de Caesar Augusta, la capital del convento jurídico cesaraugustano de dimensiones portentosas, a cuya sede acudían los representantes de no menos de cincuenta comunidades a dirimir pleitos.
A través de un centenar de objetos de toda clase podremos conocer el sentir cotidiano de la más antigua colonia aragonesa, contemplando desde los juegos de los niños, a las creencias de los mayores, desde los casi secretos enterramientos de los neonatos bajo el suelo de las casas, a las orgullosas estelas funerarias incorporadas por los nuevos habitantes itálicos.
