El autor intenta identificar parajes ignotos del entorno de la antigua Bilbilis en Calatayud con un método novedoso. Indaga en los topónimos usando morfemas de una lengua ibérica que pudo hablarse antes, durante y después de la dominación romana. Analiza minuciosamente la obra de Marco Valerio Marcial y de la toponimia que estima prelatina en la comarca de Calatayud, y aplica el diccionario ibérico de Román del Cerro. Con esto y otras aportaciones personales, intenta llegar a la ubicación geográfica de estos puntos, reinterpretando algunos pasajes de Marcial y huyendo de la homofonía como única fuente de identificación.
