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Anglada-Camarasa (1871-1959)

Charo Sanjuán

Silvia Pizarro

2013.

128 páginas.

210

x 295 cms.

Libro

ISBN: 978-84-9703-361-9

Catálogo de la exposición celebrada en el Palacio de Sástago ( 6 junio al 1 de septiembre de 2013), mostrando la retrospectiva “Anglada-Camarasa (1871-1859)”, que incluye cincuenta y cinco obras, óleos y pinturas, procedentes de distintas instituciones y colecciones privadas que muestran un recorrido por la trayectoria artística del prestigioso pintor catalán.
Hermen Anglada-Camarasa (Barcelona 1871-Port de Pollença 1959) gozó de gran prestigio y éxito durante su carrera. 
De hecho, su pincel figura entre los grandes nombres de la modernidad artística internacional gracias a los temas que desarrolló, al tratamiento del color y a sus contraposiciones y efectos lumínicos.
La exposición  se divide en seis partes, correspondientes a las diferentes etapas creativas del artista. La primera es una introducción a su obra y también permite conocer la etapa catalana de Anglada-Camarasa, que se corresponde con su juventud.
La segunda etapa muestra las pinturas realizadas durante su estancia en París y se divide a su vez en dos partes: en la primera, las obras muestran retratos vinculados al realismo y visiones nocturnas del mundo frívolo que imperaba en esa época en la capital francesa. Es en este periodo cuando aparece el tema gitano que continuará representando hasta el final de su trayectoria; en la segunda etapa parisina, y tras un viaje a Valencia, se produce un cambio temático radical en su obra centrándose en los temas valenciano y gitano.
En esta etapa se inscribe el óleo “Los enamorados de Jaca”, creado con la idea de decorar un palacio con escenas dedicadas a las distintas regiones españolas. Otras obras propias de esta etapa son aquellas en las que aparece la figura femenina de pie o recostada en un sofá.
Las siguientes etapas son las mallorquinas. La primera coincide con la marcha de Anglada-Camarasa de París y su traslado a Mallorca. Aquí su obra se centra en el paisaje. En esta época realiza unos dibujos de las montañas de Alhama durante un viaje de Barcelona a Madrid.
La segunda etapa mallorquina del artista catalán coincide con la Guerra Civil y con la postguerra. Al comienzo de la contienda, Anglada-Camarasa se encontraba en Barcelona y no puede regresar a Mallorca. Refugiado en Montserrat, la montaña y las panorámicas se convierten en protagonistas de sus pinturas. Tras Montserrat, viene el exilio a Francia y no regresa a Mallorca hasta 1948. A partir de ese momento, y con una edad avanzada, el pintor recrea temas tratados en épocas anteriores.