Catálogo de la exposición colectiva «Al Borde del Tiempo«, las artistas Abigail Lazkoz, Marina Núñez, Raquel Algaba, Sandra Val y Weixin Quek Chong reflexionan sobre el futuro y reúnen sus creaciones en un conjunto que ofrece una visión transformadora.
La muestra interdisciplinar la componen 25 obras de cerámica, videoarte, dibujo, escultura e instalaciones.
Según la descripción de una de las artistas, Raquel Algaba «hoy, más que nunca, somos conscientes de que tenemos que cimentar los pasos adecuados como la base donde ubicar nuestras sociedades. Las artistas presentes en esta exposición nos ofrecen una visión transformadora de nuestros entornos y de nuestros cuerpos, y sus obras no actúan sino como artefactos de potencia especulativa, poética y política ante las problemáticas del tiempo presente, interrogándose sobre los límites de éste, con la mirada puesta en el futuro. Con su trabajo, despliegan un nuevo abanico de relaciones entre elementos que anteriormente no tenían conexión, interviniendo, de alguna manera, en lo que existe y lo que todavía está por existir».
En concreto, según esta descripción, Marina Núñez «investiga, a través de una revisión del cuerpo ciborg en hibridación con el entorno, las relaciones que se establecen entre el individuo y la naturaleza».
«Weixin Quek Chong «recoge lo especulativo del encuentro entre material y cuerpo y las sensaciones de habitar un lugar donde el individuo quiere ser avatar, y animal, y red y rizoma, a la búsqueda de un futuro donde el cuerpo sea algo más que cuerpo».
PSandra Val «recurre a la cerámica no solo como parte de una experiencia visual, sino de una percepción háptica que dota a la relación cuerpo – arquitectura de nuevos significados y que ayuda a construirnos desde nuevas sensibilidades».
Raquel Algaba «juega en su trabajo con las tensiones entre mente y cuerpo como generadores de realidades y, como sucede en la novela, somos testigos de la visión de mundo que no sabemos si sucede en algún lugar de lo existente o solo tiene lugar dentro de nosotros.
Abigail Lazkoz «propone con su trabajo, en cierto sentido, el poder reinterpretarnos, hacer de nuestros cuerpos arquitectura, y línea y contrapunto».
