Arte y ciencia son, cada vez más, términos complementarios que se enriquecen y nos fascinan con sus avances y sus retos. Ambas áreas de conocimiento confluyen en lo que algunos estudiosos de nuestra época han denominado la «tercera cultura».
A través de diversos materiales, procedentes tanto del mundo natural como de la cultura material (huesos, edificios, pinturas y dibujos), en un registro temporal tan amplio como el que va desde hace 3.200.000 años hasta el momento presente, esta exposición documenta un diálogo posible y cómplice entre tres campos: arquitectura, pintura y paleoantropología. Sin duda, fruto de este visionario encuentro en la encrucijada entre las artes y las ciencias surgirán nuevas sensibilidades y comprenderemos mejor cómo nuestra cultura actual es capaz de mostrarnos las impresionantes e imprevisibles conexiones entre la sensibilidad artística y la científica. Nuevos territorios, nuevos espacios que participan de lo intelectual y lo emocional, nos invitan al ocio inteligente, a lanzar una mirada curiosa sobre nuestro entorno y la evolución de los seres que lo habitan.
