Xavier Colomer expone CEGADOS en el Palacio de Montemuzo, con cuerpos deformados y cabezas desproporcionadas que buscan incomodar en vez de agradar. Entrada gratuita, hasta el 2 de noviembre.
Xavier Colomer trae a Zaragoza su último proyecto expositivo, seleccionado en la convocatoria municipal de proyectos para salas de cultura. El pintor valenciano lleva la contraria a la estética amable e «instagrameable» que domina hoy la imagen. Aquí los cuerpos se deforman, las cabezas pierden proporción y los ojos quedan vacíos.
La incomodidad es parte del plan. Colomer no busca imágenes que se entiendan de un vistazo, sino cuadros que exigen pararse a mirar. Hay algo del extrañamiento freudiano en ellos, esa sensación de que lo familiar se vuelve raro, como si fueran los propios cuadros los que observan a quien los mira y no al revés.
El título apunta a una ceguera que va más allá de la vista, la de lo que decidimos no ver o las realidades que preferimos ignorar.
