Francisco de Quevedo (1580-1645) sigue siendo uno de los poetas más enigmáticos y contradictorios del Barroco europeo. Pocos o nadie entre sus contemporáneos disponía de su capacidad de combinar sátiras burlescas y meditaciones melancólicas, amargos escarmientos y consumidoras pasiones. En El instante poético dibuja Anders Cullhed un sutil retrato del poeta del Siglo de Oro español, este «catedrático de vicios y protodiablo entre los hombres» como lo denominaron algunos de sus muchos enemigos. El trabajo trata de sus sonetos morales y eróticos, acentuando la importancia del instante particular en los poemas. ¿Cómo podría Quevedo convertir el tiempo de la tradición ascética marcado por la desintegración y la muerte, en un vertiginoso instante más allá de días y años? La respuesta que da Anders Cullhed a tales preguntas proporciona una nueva contribución a la investigación internacional de la naturaleza y los límites de la poesía barroca.
