Pruneda fue un hombre culto y autodidacta y de su inquietud intelectual y de su pasión política dan fe sus numerosas colaboraciones en la prensa de la época. De este modo, a lo largo de su vida se entremezclan de forma constante su intensa actividad política, con su no menos importante y reseñable labor periodística, pues tanto en los periódicos que fundó, de forma especial en el mítico El Centinela de Aragón, como en los numerosos órganos de prensa en los que colaboró, bien fueran estos de tendencia progresista o democrática-republicana, sus artículos siempre tuvieron como denominador común la defensa del ideal regenerador que, para Pruneda, representaba la República Federal española, un ideal al cual consagraría su vida.
